Balsa del Molino


Balsa del Molino (1,4 km)

La construcción de la Balsa del Molino (anterior a mediados del siglo XVIII) fue una solución para que los ricoteños no continuaran regando por la noche. En ella se almacenaba el agua de la Fuente Grande desde las 18:00 a las 06:00 horas, estableciéndose, desde el momento de su construcción, el riego con dos hilas como sistema ordinario durante el día, desde las 06:00 a las 18:00 horas: Hila del Molino, la que procedía del nacimiento, e Hila de la Balsa, la que salía de la Balsa del Molino. Ambas hilas se unían a unos veinticinco metros aguas arriba del visitado Partidor de La Romana, permitiendo, a partir de este punto, que algunos agricultores pudieran utilizarlas juntas para irrigar su parcela con un mayor caudal y en menor tiempo. Para la división exacta de las dos hilas se empleaban los partidores de piedra, utilizados, también, para desviar el agua hacia la parcela a inundar.

¿Cómo se organizaba el riego en el Heredamiento de Aguas de la Fuente Grande?
Los 12/13 litros por segundo del agua de la Fuente Grande se distribuían en 14 tandas iguales equivalentes a 14 días, con un total de 336 horas dispuestas desigualmente entre los agricultores (propiedad del agua y de la tierra separadas). Cada tanda comenzaba a las 6 de la mañana de cada día y se dividía en 24 horas. A partir de la construcción de la Balsa del Molino, con la creación de la segunda hila, las 12 horas nocturnas se trasladaron al día. Cada tanda la utilizaba cierto número de propietarios, según las horas o fracciones de éstas (medias, cuartos y minutos) que cada uno poseía, hasta completarla exactamente. En el año 1919, el reloj de la Torre de la Iglesia era empleado para que cada propietario o regante supiera la hora en punto o a y media en que debía tomar su agua, ya que no marcaba los cuartos, por lo que, aquellos que sólo disponían de 15 minutos tendrían que regar cada 28 días.

La Balsa del Molino: una de las zonas para el baño
Como en siglos anteriores, el agua de la Balsa del Molino sigue sirviendo como lugar de baño. Por las ordenanzas de 1919 se debía respetar el no bañarse a menos de tres metros de la salida del agua de la balsa, medida dispuesta para no obstaculizar el agua en el ojo de la Hila de la Balsa. En este documento está recogido que el baño para las mujeres quedaba establecido en los cárcabos de los molinos y en la bóveda (lavadero) que hay detrás del Molino de Arriba. Para ambos sexos se podía ejercer el baño en el nacimiento, "guardando las debidas y recíprocas distancias, lo que en caso contrario se les denunciará".

Texto: Jesús Joaquín López Moreno.

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